HISTORIA DEL WUSHU – KUNG FU

HISTORIA DEL WUSHU – KUNG FU

junio 14, 2018 0 Por Wushu Spain

PERSPECTIVA HISTÓRICA DEL DESARROLLO DEL WUSHU

 

* Nota del autor: el presente artículo ha sido elaborado en base al artículo en inglés “AN ANALYSIS OF THE DEVELOPMENT OF WUSHU” de los profesores Theeboom y De Knop, de la universidad de Bruselas, y contiene traducciones libres del texto al español, realizadas por WUSHU SPAIN. Puedes encontrar el link al artículo original justo debajo de este texto:

An analysis of the development of the wushu

 

Abstract:

Wushu, palabra empleada para nombrar el conjunto de las artes marciales chinas, es uno de los deportes tradicionales más destacados en China. Muchas artes marciales asiáticas (p. ej. Judo, Kárate) tienen su origen en él. Aparte de su amplia variedad de técnicas de pelea, el Wushu incorpora conceptos de la filosofía china antigua y elementos religiosos. El presente documento analiza algunos de los cambios más prominentes que han acontecido en torno a la forma, contenido y funciones del Wushu a lo largo de la historia de China. El desarrollo del Wushu ha sido influenciado por los cambios que han acontecido en la sociedad china en general. Durante varios periodos en la historia, los gobernantes de China han utilizado el Wushu como un instrumento político, atribuyendo de este modo funciones específicas a su práctica (p. ej. salvaguardar el orden público; mantener y desarrollar habilidades y aptitudes físicas, promover la unidad y prestigio de China; fortalecer la ideología dominante).

 

 

I. INTRODUCCIÓN

China es uno de los países con una tradición de actividad física y deporte más antigua. Los primeros signos datan de 500,000 años, mientras que muchos de los deportes que se practican hoy en China, entre ellos el Wushu, tienen una antigüedad de 3000 a 4000 años. Allí, en China, el wushu es uno con la sociedad, tanto de forma lúdica como a nivel profesional, e incluso está integrado en el currículo obligatorio de primaria y secundaria, siendo común su desarrollo en los colegios.

 

Características del Wushu

Los profesores Theeboom y De Knop catalogan el Wushu la forma más completa de artes marciales asiáticas y base de otras artes marciales como judo, karate, aikido, taekwondo… El Wushu consiste en una gran variedad de rutinas de combate que, según la Asociación China de Wushu (CWA) citada por los autores, se divide en cinco categorías: mano vacía, armas, coreografías de combate para dos o tres personas, ejercicios en grupo para seis personas o más y combate libre entre dos personas. Se estima que existen cerca de mil variantes de estilos o “escuelas”, repartidas entre los distintos grupos étnicos de China. Se catalogan por diferentes criterios, entre ellos su localización geográfica, el lugar de origen, características básicas…

Además de la actividad física, el Wushu es reconocido por abrazar la filosofía china, además de algunos elementos religiosos. El simbolismo natural, por ejemplo, establece una semejanza entre la naturaleza y el hombre, el cual puede obtener beneficios de una relación armoniosa con su entorno. El principio del equilibrio entre el Yin (que representa a la mujer, la ligereza, la defensa…) y el Yang (que representa al hombre, la dureza, el ataque…), es un ejemplo de simbolismo natural y también se aplica en el Wushu, demostrado a través de la alternancia entre movimientos rápidos y lentos, posiciones altas y bajas… Este principio ha propiciado la participación de la mujer en las artes marciales (hay dureza en la suavidad, hay suavidad en la dureza) y su reconocimiento a lo largo de la historia. Algunos ejemplos de esto son la experta en espada Chu Nü (465 a.C.) y la supuesta creadora del Yongquan (Wingchun).

El Wushu, como hemos indicado, está conectado a prácticas religiosas, con fuertes influencias del budismo en la escuela de Shaolin y el taoísmo en la escuela de Wudang, por poner dos ejemplos relevantes, que se reflejan en la práctica del neigong o ejercicios internos, que incluyen el trabajo de respiración, visualización, meditación y otras prácticas relacionadas.

Entre las funciones del Wushu, podemos enumerar la transmisión de valores, la defensa personal, curación y rehabilitación, mejora de la salud, como expresión artística y a modo de desarrollo intelectual. También se ha destacado su función como medio para el desarrollo personal y cultivar el espíritu.

 

II. DESARROLLO DEL WUSHU

 

Wushu militar y civil

A lo largo de la historia de China, el Wushu ha coexistido en dos ámbitos: castrense y civil; cada uno con sus particularidades. La primera aproximación al término Wushu podemos ubicarla en la dinastía Shang (1600 a 1066 a.C.), cuando era conocido como wuyong (military valour) o wuyi (habilidad militar), en atención del propósito militar de las técnicas y movimientos. La unión entre ejército y wushu ha sido determinante en el desarrollo de técnicas de arquería, esgrima, boxeo y lucha, además del uso de espadas y armas largas en el campo de batalla. La habilidad en el Wushu ha sido muy apreciada a lo largo de las distintas etapas de la historia de China. En la dinastía Han (206 a.C. a 220 d.C), la esgrima era común entre militares y eruditos, pero infrecuente entre la gente común, por lo que llevar una espada era símbolo de distinción cultural. Durante la dinastía Tang (618 a 907 d.C.) los oficiales militares eran escogidos de acuerdo a su nivel de habilidad en Wushu. Con la introducción de las armas de fuego al final de la dinastía Song (960-1279 d.C.) –empleaban la pólvora para alimentar armas como cañones con finalidad militar-, el wushu comenzó a perder importancia, aunque permaneció hasta nuestros días, como parte del entrenamiento de combate y para la salud que realizan los soldados chinos. Por otra parte, la inclusión de ejercicios militares en los programas de actividad física para las escuelas, ha jugado un papel importante en la preservación del Wushu.

militares wushu

El wushu militar sigue siendo importante para el gobierno chino en nuestros días

En su variante civil, el Wushu floreció como método de defensa personal, para mantener y desarrollar el estado de forma y como entretenimiento en fiestas populares y en espectáculos teatrales. De hecho, el nombre Wushu se introdujo a través de este tipo de eventos (Holcome, 1992, citado por Theeboom y De Knop), que daban más peso a aspectos estéticos que a la aplicación del Wushu para la defensa, mejorando la popularidad del deporte, permitiendo la creación de nuevas escuelas y revitalizando prácticas devaluadas a nivel militar como el arte de la espada. Es más, la mayoría de las formas y estilos que se practican a día de hoy, tuvieron su origen a lo largo de las dinastías Ming y Qing (1368 a 1911 d.C.). Que el Wushu se haya preservado durante tanto tiempo se explicaría, en parte, gracias a su profunda relación con la cultura china (filosofía, literatura, arte, religión, ética, folclore…) y por su capacidad de adaptarse a los tiempos, pasando de ser un método de combate a un deporte popular, con propósitos recreativos y para la salud, muy popular en fiestas y celebraciones chinas.

 

El Wushu de Shaolin

Con origen en el Templo budista de Shaolin, (montaña Songshan, Dengfen, provincia de Henan), se piensa que esta escuela fue fundada por el monje indio Bodhidharma (Damo) en el siglo VI (final de la Dinastía Sui y principio de la Tang, 589-906 d.C.), el cual desarrolló rutinas de ejercicios -conocidos como Yi Jin Jing-, para la práctica de actividad física de los monjes, luego de largos periodos de inactividad fruto de la meditación.

[Desde luego, en un terreno hipotético, el intercambio cultural entre China e India (que también había desarrollado sus propias artes marciales y “exportó” el budismo a China) a través de las conocidas como rutas de la seda, puede dar sentido al mito de Bodhidharma en lo relativo al desarrollo de las artes marciales en el Templo]

Visita a la cueva de Damo, en Shaolin

Visita a la cueva de Damo, en Shaolin

La popularidad, riqueza y respaldo gubernamental del Templo Shaolin, entre otros factores, pudieron propiciar la aparición de los “monjes soldado” con el objetivo de defender el templo de los saqueos. El desarrollo del wushu en el templo también se narra a través de diferentes “gestas” en las que los monjes ayudaban al gobierno chino en situaciones extraordinarias. En cualquier caso, no cabe duda de que la relación entre religión y wushu pudo desempeñar un papel importante en la aceptación y popularización del wushu entre la gente.

 

Sociedades secretas

El Wushu ha sido prohibido en numerosas ocasiones (Dinastía Qin 221-206 a.C., Dinastía Yuan 1279-1368 d.C., Dinastía Qing 1644-1911 d.C.), incluyendo tanto la prohibición de la práctica civil, como la difusión del wushu a través de textos militares: es el origen de las sociedades secretas. Existieron dos tipos de sociedades: hermandades, que utilizaban el wushu con fines políticos o criminales (las Tríadas), y las sectas populares, organizaciones religiosas derivadas del Budismo y el Taoismo que, eventualmente, terminarían por rebelarse contra el gobierno chino.

De acuerdo con los autores, una de estas sectas fue la Yihequan, que dio lugar a la conocida como Rebelión de los Bóxers. Si bien comenzaron como una secta opuesta al régimen Qing, en la década de 1980 se posicionaron a favor del gobierno y en contra de los extranjeros, quienes ocasionaron la derrota Bóxer en 1900, última vez en la que el wushu fue empleado en una rebelión.

Soldados boxer

Soldados bóxer

 

Wushu y el Nacionalismo Chino

Con la llegada de los deportes occidentales a China, el wushu y otras formas tradicionales de actividad física experimentaron una crisis, posicionando a la población entre ideologías vanguardistas, que pretendían romper con el pasado imperialista de china y que propugnaban la práctica de los deportes occidentales, e ideologías más conservadoras que reivindicaban el wushu y la tradición como parte de la identidad nacional de China.

En 1912, con la transformación de China en una república, floreció el sentimiento nacional, dando lugar a la incorporación del Wushu a la educación física en los colegios, en un intento de aunar la influencia occidental con la tradición, en lo que se conoce como la “Gimnasia China” o “Nuevo Wushu”. No obstante, ciertas prácticas tradicionales aun envueltas en misticismo, como es el caso la meditación (jingzuo) fueron discutidas y rechazadas por los defensores del Nuevo Movimiento Cultural chino, argumentando que favorecían la pasividad, debilidad corporal y debilitaban la imagen externa de China, considerada el “enfermo de Asia”. Uno de los escritos más relevantes de este movimiento fue el “Estudio de la Cultura Física” de Mao Zedong, que enfatizaba la importancia de la actividad física para la construcción de un cuerpo saludable y, en consecuencia, una nación fuerte.

Mao Zedong

Mao Zedong

En los años 20, el movimiento nacionalista Guomintang impulsó la práctica del wushu como deporte popular, pues combinaba el patriotismo chino con la tradición paramilitar. Esta concepción del wushu como un deporte popular (según Wang en 1989, citado Theeboom y De Knop), dio lugar a la creación de la primera escuela de wushu para profesores en 1933. En 1928, el wushu fue renombrado como Guoshu (arte nacional), como parte del esfuerzo chino de promover el nacionalismo a través de las artes marciales. Fue durante estos años que el gobierno impulsó la competición amistosa de artes marciales con países extranjeros, con el objetivo de demostrar la fuerza de China al mundo.

 

Primeras competiciones de Wushu

El nacionalismo chino también fue responsable de la transformación del wushu en un deporte competitivo, en un intento de hacer frente a los países occidentales a nivel de identidad deportiva A partir de la mitad de la década de los 20, el Instituto Central de Boxeo Chino (creado en 1927) organizó las primeras competiciones, basadas en rutinas de exhibición y combate libre con protecciones; sin embargo, la prohibición de emplear técnicas tradicionales, que atacaban puntos especialmente vulnerables para mejorar la eficiencia de combate, produjo un choque cultural entre la tradición china y las tendencias occidentales, que buscaban la seguridad y deportividad ante todo.

 

Wushu en la República Popular China

Guiados por Mao Zedong, los comunistas ganaron la guerra civil contra los nacionalistas, fundando la República Popular de China (PRC) en 1949. La nueva república incrementaría notablemente el desarrollo del deporte. A partir de los años 50, tuvo lugar la creación de múltiples organismos, asociaciones e infraestructuras para la difusión y crecimiento del wushu deportivo, bajo una ideología maoísta que huía de la competición y propugnaba las exhibiciones amistosas, valorando más la mejora de la sociedad y el disfrute colectivo que ganar.

 

Wushu Moderno

La influencia comunista descartó los aspectos más marciales del wushu como inútiles y obsoletos, alterando el concepto, contenido y forma de las rutinas del wushu: nacía el wushu contemporáneo. Bajo la dirección de la Comisión Estatal de Cultura Física y Deportes, varias formas de wushu se institucionalizaron. Las nuevas formas incorporarían técnicas tradicionales selectas y otras nuevas incorporaciones procedentes del teatro, ópera o la gimnasia, a fin de destacar el rol del wushu como un arte de exhibición. Ya no se trataría de una confrontación directa con un oponente (el combate libre ya había sido abolido poco antes de la fundación del PRC), sino del desarrollo de habilidades físicas con una intención educativa, moralizante y de fomentar hábitos saludables.

Las primeras competiciones de wushu organizadas después de 1949 consistían en la exhibición de rutinas y desde 1958 se competiría en las categorías de mano vacía y armas, en dos eventos. El primero de ellos otorgaba puntuación a los competidores pero sin establecer un ranking, mientras que el segundo de ellos sí que generaría clasificaciones, a través de la competición en 4 categorías de rutinas.

Los comunistas adoptarían el wushu como un modo de mejorar la salud de la sociedad en general y de eliminar las peleas entre los ciudadanos, eliminando los aspectos tradicionales del deporte (su vínculo religioso, la defensa personal).

El wushu tradicional siguió su curso cuando muchos de los antiguos maestros emigraron, estableciéndose en Taiwan (República de China) y en otros lugares del mundo. A pesar de ello, el wushu tradicional sobrevive en China gracias a los muchos practicantes que continúan transmitiéndolo de forma privada.

 

III. GLOBALIZACIÓN DEL WUSHU

El wushu ha ido extendiéndose por todo el mundo gracias a 4 mecanismos: registros de visitantes extranjeros, la migración de ciudadanos chinos a otros países, las películas de acción y las iniciativas gubernamentales.

 

Visitantes extranjeros

Uno de los primeros registros extranjeros que tenemos pertenece al predicador jesuita Jean Joseph Marie Amior (1718-93) que vivió en la corte imperial china. Amiot describió el Cong-fou como una serie de ejercicios empleados para curar enfermedades o, también, a viejas técnicas militares empleadas para mejorar la condición física y mental de sus practicantes, como podemos leer en su obra en su obra Cinésiologie ou science du mouvement  (o Kinesiología como se conoce en nuestros días). Cong-fou, como el termino occidental Kung fu al que remite, alude a las características tradicionales del arte marcial, en tanto que versa sobre el rigor práctico en el desempeño de un trabajo o la maestría a la hora de hacer algo. Por otra parte, la traducción literal del Wushu es “arte de guerra”, un término más preciso y representativo, pero que igualmente alude al mismo arte marcial. 

Jean Joseph Marie Amiot

Jean Joseph Marie Amiot

Los occidentales han contribuido en gran medida a la difusión del wushu en todo el mundo, y de forma especial a la resurrección del wushu tradicional, propiciando el apoyo del gobierno central a lugares de gran interés para las artes marciales tradicionales, como ocurre en el caso de Shaolin [además de la creación de un negocio turístico y cultural de gran repercusión económica para la región de Henan, en la que se ubica Shaolin].

Otro ejemplo es la reinvención del combate tradicional con el Sanda, a partir de los años 90, pasando a ser un deporte de combate reglado y técnico, pero que incorpora las técnicas tradicionales para aplicarlas a la lucha uno contra uno. Desde su creación, el Sanda ha pasado a formar parte del Wushu moderno como iniciativa olímpica.

 

Migración China

La popularización del wushu en Asia puede ser atribuida en parte a la asociación Jing Wu Sports, fundada en Shanghai en 1910 y que se extendió por el sureste asiático.

Por otra parte, el wushu comenzó a enseñarse a extranjeros en occidente a partir de los años 60, cuando los maestros chinos vencieron las reticencias ocasionadas por el racismo occidental en EEUU, Suramérica y Europa.

 

Películas de acción

Durante los años 70, las películas “kung-fu” alcanzaron una difusión global, siendo King Boxer, en 1973, la primera película que gozó de éxito fuera de China. La fama alcanzada por artistas como Bruce Lee (Lee Xiaolong), no solo dio un fuerte impulso a la difusión del wushu sino que cambió la opinión del público occidental sobre China con obras como Operación Dragón. Otras de las estrellas que más ha contribuido al crecimiento del wushu es Jet Li (Li Lianjie), que volvió a situar Shaolin en el mapa al protagonizar The Shaolin Temple en los años 80, y Jackie Chan (Chan Kong-sang), con éxitos como La serpiente a la sombra del águila o El maestro Borracho, dando lugar a un género propio mezcla de acción y comedia.

maestro borracho

El maestro borracho, 1978, protagonizada por Jackie Chan

 

Iniciativas bajo el control gubernamental

La primera aparición oficial del wushu fuera de China tuvo lugar en 1936 con los 11º Juegos Olímpicos de Berlín, con una serie de exhibiciones realizados por el equipo chino.

Demostración de wushu para los JJOO de Berlín en 1936

Demostración de wushu para los JJOO de Berlín en 1936

Con la política de cierre de fronteras que acompañó a la creación de la PRC, los contactos con el resto del mundo se redujeron. No fue hasta los años 70 que china comenzó a participar en las competiciones internacionales, caracterizadas por el eslogan “primero amistad, después competición”.

A partir de los años 80, la PRC aumento el número de iniciativas para la internacionalización del wushu, con la creación de la Federación Internacional de Wushu (IWUF) en 1990, con 38 miembros en el momento de su fundación. Desde entonces, la IWUF ha organizado los eventos de máxima competición en el wushu, centrando sus esfuerzos en la difusión de este deporte. En 1995, el número de países miembros había aumentado a 71. Los primeros campeonatos del mundo tuvieron lugar en Beijing (1991), Kuala Lumpur (1993) y Baltimore (1995). Aunque el nivel internacional ha aumentado notablemente, la mayoría de equipos internacionales continúan siendo amateur y se espera que el equipo profesional chino continúe dominando el panorama internacional. [Actualmente se está experimentando un lento proceso de profesionalización, con más fuerza en el sudeste asiático que en los países occidentales].

 

CONCLUSIONES [WUSHU SPAIN]

No hay vuelta atrás. El wushu se ha convertido en un deporte, que asienta sus raíces en la cultura y en las artes marciales tradicionales chinas. Hace mucho tiempo que en China se dejó de ver como un sistema eficaz para la lucha real, descartando su utilidad en combate bajo circunstancias de necesidad, sino como un deporte para todos con una finalidad artística, saludable y competitiva.

Los practicantes de Wushu moderno no son guerreros, sino deportistas entregados al arte del movimiento que buscan la perfección de las técnicas de wushu, tanto en Taolu como en los combates de Sanda, a través del entrenamiento duro y constante, desde la humildad. En este sentido, ¿qué diferencia existe entre moderno y tradicional? ¿Acaso el tradicional no persigue los mismo valores?

La evolución del wushu ha permitido su conservación, al absorber lo mejor de la influencia occidental (si, claro que hay gimnasia en el corazón del wushu moderno) y de la tradición oriental, para configurar un arte marcial que no es solo un deporte, sino una forma de cultura orgánica, en constante desarrollo y que, en su forma completa (moderno y tradicional son dos partes del mismo constructo, como corazón y mente lo son del ser humano) se muestra capaz de ofrecer algo a cualquiera que se atreva a practicarlo, independientemente de su condición, sexo, estrato social, aptitudes o preferencias.